Entre el Colectivismo y el Individualismo — Efectos psicológicos del proceso migratorio: síntomas y estrategias de adaptación cultural

ANÁLISIS DE SÍNTOMAS

Siguiendo el análisis planteado en el artículo anterior, continuaremos nuestra exposición aludiendo a algunos de los síntomas principales que pueden surgir a lo largo del proceso inmigratorio y de adaptación al nuevo entorno, bien como discutir acerca de medidas eficaces que podrían ser implementadas para solventar el problema o disminuir los efectos negativos, con la intención de buscar el equilibrio y la recuperación del sistema psicológico del individuo.

A partir de la observación clínica y la experiencia migratoria, entre los síntomas principales que pueden tener lugar durante el proceso, podemos destacar:

  • Duelo migratorio
  • Falta de motivación
  • Sentimientos de pérdida de identidad
  • Dificultades de organización
  • Sentimientos de culpa
  • Aislamiento social
  • Frustración
  • Ganas de volver a casa
  • Restablecimiento de hábitos perjudiciales (alcohol, tabaco…)

Sin ánimo de entrar en una descripción extensa acerca de todos los síntomas posibles, centraremos nuestra atención en las medidas conductuales que pueden ser llevadas a cabo para lograr el proceso de adaptación más satisfactorio y equilibrado, teniendo en cuenta en la importancia de nuestro bienestar psicológico a lo largo de todo el proceso y ofreciendo soluciones prácticas:

1. AISLAMIENTO SOCIAL

Uno de los factores más importantes para promover un proceso de inmigración exitoso es crear un protocolo para establecer una red de apoyo sociales desde el primer momento en el nuevo destino. Es una de las necesidades principales que tiene el individuo, debido a que actúa a nivel psicológico y motivacional, aportando apoyo social, sentimientos de pertenencia, ayuda para la construcción de la nueva identidad, además de ofrecer modelos de actuación útiles para el sujeto en el nuevo contexto ya que proporciona al individuo información acerca de cómo actuar en la nueva sociedad, basándose en la experiencia de aquellas personas que ya residen allí desde algún tiempo.

Especialmente cuando hablamos de países cuya cultura difiere profundamente de la propia y existe una barrera idiomática que dificulta la integración rápida, es recomendable establecer contactos cercanos con personas de nuestro propio endogrupo, pues cumple una función protectora a nivel psicológico y disminuye la sensación de soledad y aislamiento.

El establecer contactos con personas que comparten nuestra propia cultura en el nuevo destino, nos permite acceder más rápido a los recursos disponibles en la nueva sociedad, obtener asesoramiento dentro de diferentes ámbitos sociales y laborales, cumpliendo así una función protectora importante para nuestro bienestar.

2. PÉRDIDA DE MOTIVACIÓN

Este factor suele estar relacionado con la falta de recompensas inmediatas, la ausencia de planificación a corto y medio plazo, o el mantenimiento de expectativas poco realistas, que al no cumplirse generan frustración y desaliento.

En ese sentido, conviene tomarse el tiempo necesario para reflexionar acerca del momento presente, bien como realizar un análisis retrospectivo para determinar en qué momento la conducta dejó de actuar en consecuencia con la meta, así como cerciorarse de que el objetivo (meta) está bien especificado, es decir, que se sabe de antemano el fin que se persigue para darle sentido y dirección a la conducta del sujeto.

Existen algunas otras estrategias que podríamos llevar a cabo para abordar la pérdida de motivación, como la reestructuración cognitiva, que se centra en analizar los aspectos distorsionados e incongruentes con la realidad del sujeto, y así ayudarlo a cambiar aquellos factores que perjudican tanto la conducta como la interpretación que se tiene de ella o de los procesos involucrados. Entre otras técnicas que serían de gran utilidad, estaría el desarrollo de un plan de acción y estrategias de planificación.

3. EJERCICIO FÍSICO

El ejercicio físico es un gran aliado en los momentos de transición en nuestras vidas, debido a que actúa a nivel hormonal y motivacional facilitando la secreción de hormonas como la testosterona y la oxitocina, entre otras, aparte de aumentar la cantidad de oxígeno en sangre y disminuir los niveles de estrés. De hecho, su efecto en conjunto, promueve un aumento del estado de bienestar, contrarresta la secreción de hormonas corticoides relacionadas con el estrés y el afecto negativo, así como elevando la capacidad de razonamiento y eficacia del organismo a través de la secreción equilibrada de neurotransmisores involucrados en nuestro estado de ánimo, como la dopamina y la serotonina.

Una buena opción es incorporar el deporte físico moderado al menos tres veces a la semana para notar un descenso en los niveles de estrés.

Entre los factores menos visibles pero de gran impacto psicológico, conviene hacer especial vigilar la posibilidad de que se de el restablecimiento de hábitos perjudiciales (Tabaco y alcohol).

Este fenómeno alude a la reaparición de asociaciones neuronales preexistentes, es decir, a la facilidad con que una conducta perjudicial que había sido superada en el entorno anterior reaparece en un nuevo contexto.

Durante un proceso de cambio, en el que el individuo se siente vulnerable frente a las exigencias del entorno, es muy habitual que aparezcan altos niveles de estrés, sin que el sujeto haya tenido tiempo y oportunidades para reemplazar aquellas conductas «hábitos» que eran útiles para amortiguar los niveles de estrés en el contexto anterior, es decir: “si en una situación pasada cuando el individuo sentía niveles de estrés, decidía salir a pasear con un amigo, es muy habitual que por la falta de amigos en el nuevo contexto, decida optar por un hábito perjudicial que tenía para él el mismo efecto supresor del estado de estrés en el pasado, lo que podría dar lugar a que el sujeto acabe optando por el consumo de tabaco, alcohol, entre otros, para obtener un efecto supresor inmediato, debido a que estos son de fácil obtención”.

Por ello, es esencial prestar atención a estos patrones, ya que suelen pasar desapercibidos. Asimismo, echaremos una pequeña mirada a la forma en que esos patrones suelen darse en contexto natural, ya que así podremos detectarlas de manera más efectiva en caso de que se produzcan.

Entre otras, podríamos mencionar aquellos sujetos que: “antes bebían una copa de vino cuando quedaban con amigos y que, sin embargo, en el nuevo contexto, deciden hacerlo a solas después de un largo día de trabajo”, también actividades menos explícitas pero que suponen un impacto importante para el bienestar a largo plazo, como por ejemplo; “antes salía cada día a darme un paseo, desde que me he mudado apenas salgo de casa”.

Existen muchos otros tipos de conductas que podríamos analizar, sin embargo, exceden los intereses de este artículo, por lo cual comentaremos más adelante en otra ocasión.

4. PENSAMIENTOS DE “QUIERO VOLVER A CASA”

Este tipo de pensamiento es algo muy habitual y suele aparecer después de un determinado período de tiempo en el nuevo contexto, sobre todo, después de que el factor “novedad” conectado al nuevo hogar, empieza a desvanecerse y el individuo empieza a ver más allá de los puntos positivos, que muchas veces son fruto de nuestras elevadas expectativas, y que, en la mayoría de los casos, no se corresponden al cien por ciento con la realidad.

Aquí, podemos realizar un análisis desde una perspectiva psicológica que nos ayudará a entender el “momento en que estamos viviendo”, y “qué es lo que está pasando”, como veremos a continuación.

Desde una perspectiva psicológico, el pensamiento de “quiero volver a casa”, está estrechamente relacionado con la percepción del “yo” frente al nuevo entorno: aquellas acciones y recompensas que antes aportaban placer ahora se ven afectadas y deben ser reaprendidas o sustituidas.

Así, las conductas y hábitos del yo, que se han ejercitado por mucho tiempo en un contexto previo, como por ejemplo, la manera en que socializamos en una sociedad colectivista con apertura y amabilidad, en un nuevo contexto, podría verse implicada en una falta de reciprocidad, o al menos, en una escala de reciprocidad inferior a la que estábamos acostumbrados, lo que genera como resultado, un proceso forzado de adaptación al nuevo entorno, con menor grado de recompensa, a través de un proceso de feedback.

Ese proceso de retroalimentación, en muchas ocasiones, implica que el individuo obtenga una menor recompensa «grado de placer» al emitir conductas previamente aprendidas, y obliga al organismo a recrearse en el nuevo ambiente y reestructurar su grado de expectativa, lo que genera importantes grados de malestar, debido a que implica un mayor esfuerzo y menor grado de placer inmediato.

Este proceso, conocido como «extinción» dentro del condicionamiento clásico Pavloviano tiene implicaciones directas sobre la conducta y motivación del individuo.

Sin embargo, profundaremos un poco más acerca de las técnicas de Pavlov en un otro artículo, donde podamos aplicarlo de una manera práctica.

Habiendo dado unas pequeñas pinceladas acerca del proceso al que somos expuestos en un ambiente nuevo, podemos suponer el por qué, en muchas ocasiones cuando nos trasladamos a una cultura nueva, tenemos la sensación de que ya no disfrutamos tanto de aquello que hacíamos antes; el contexto ha cambiado, la recompensa ha disminuido.

Tres besos se convierten en un apretón de manos, un abrazo en un saludo distante, una sonrisa en una mirada seria… y surge el deseo de volver a casa, no tanto por nostalgia, sino por la ausencia del refuerzo emocional que sostenía nuestra identidad social.

Nota del Autor:

Este artículo es la continuación de la publicación anterior denominado Psicología de la inmigración: ¿cómo adaptarse emocionalmente a un nuevo país?. Este artículo tendrá un tercera parte, que se publicará en breve, donde abordaremos las Estrategias Psicológicas y de Crecimiento Personal que pueden ser aplicadas en momentos de transición migratoria.

Deivid Araujo – Psicólogo U.N.E.D (Mención en Intervención Clínica en Trastornos Mentales y del Comportamiento y mención en Psicología de la Salud).
Escritor y divulgador en salud mental y adaptación cultural.


Descubre más desde Psicología y Adaptación Cultural

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deivid Araújo es mentor en transiciones vitales, autodidacta y divulgador, apasionado por el desarrollo personal, la salud mental y la adaptación cultural. Combina experiencia práctica, reflexión cultural y perspectiva internacional para acompañarte a encontrar claridad, propósito y bienestar en cada proceso de cambio.

Cada artículo y taller nace de la práctica, la observación y la curiosidad por comprender cómo pensamos, sentimos y nos adaptamos en distintos contextos, brindándote herramientas útiles para tu crecimiento personal y profesional.

Newsletter

Suscríbete a nuestro boletín

Artículos Mensuales sobre desarrollo personal, adaptación cultural y crecimiento profesional.

Sobre›

Descubre más desde Psicología y Adaptación Cultural

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo