19.01.2025; 08:46:00, St. Anton im Montafon, Vorarlberg, Austria,
Tengo que confesar que los cambios de contexto cada vez me causan más reestructuración mental, debido a que los últimos meses he experimentado una necesidad inmensa de reorganizar las cosas en forma de lo estrictamente necesario y supuestamente suficiente, aunque al principio no todo funcionó como era esperado. Tras trasladarme a vivir en Austria desde España y traer conmigo un equipaje de tareas pendientes, me he visto implicado en un proceso de cambio, donde era necesario emplear un 200% del tiempo y un 300% de esfuerzo adicional para cumplir con las labores cotidianas, sin sentirse desbordado.
La solución que encontré o mejor dicho, el proceso, fue cambiar la perspectiva que tengo sobre las cosas y redirigir las 24 horas del día a lo esencialmente importante. Tras algunas semanas de entrenamiento, tengo que admitirles que mis herramientas de vida se han convertido en un grupo muy reducido de cosas, a saber, una hoja en blanco, algunos bolígrafos, un teléfono móvil sin aplicaciones inútiles asesinas del tiempo, un ordenador con conexión a internet, y lo más importante, mucha Psicología.
Tengo que confesarles que el método y el proceso del Minimalismo Psicológico, en un primero momento es difícil de llevarlo a cabo. Parece ser que es completamente cierto que las recompensas inmediatas tienen mucho más fuerza para mantenernos enfocados, y que el procesamiento de información superficial, que destruye nuestras conexiones neuronales, al ser aleatorias y no mantener relación formal entre ellas, resulta divertido al cerebro y entretiene a un buen porcentaje de la población mundial, aunque lo hace a base de sustraer la inteligencia humana y la capacidad para pensar de manera eficiente. En todos casos y sin emitir juicios de valor, empezar el proceso, es como adentrarse en el conocimiento y control de uno mismo, y los resultados son como servirse un Cappuccino, sentir el tacto de su crema, el aroma de su leche, al mismo tiempo que experimentamos los efectos de su Café. En definitiva, es reducir las cantidades para volver a rescatar a los sentidos.
Razones para iniciarse en el Minimalismo Psicológico
El primer paso es el más difícil, darse cuenta de que estamos hiperconectados y que las notificaciones nunca terminan de llegar a la pantalla del móvil. Los mensajes, correos electrónicos, los sonidos, las pop-ups, la publicidad, entre tantos otros estímulos acaparan parte de nuestras vidas. El segundo paso, es hacerse consciente de la importancia de entrenar la inhibición atencional, para ser capaces de dirigir la atención hacia la información estrictamente relevante para el desempeño de nuestras tareas.
Es como describir una ecuación matemática, donde cada estímulo entrante resta una parte de nuestros recursos atencionales, a la vez que multiplica por dos el coste cognitivo cada vez que nos vemos implicados en un proceso de cambio de tarea. Sí, es interesante como podemos analizarlo casi todo en términos psicológicos y cuantificarlo, y resulta que es bien sabido el hecho de que dos tareas parecidas consumen una cantidad X similares de recursos atencionales si medidos de manera independiente, y que el cambio aleatorio de una tarea a otra, produce una tercera variable, conocida como el coste por cambio de tarea, lo que en términos objetivos implica un proceso de inhibición neuronal, el inhibir una conducta previa y establecer una nueva, un proceso que se lleva a cabo sobre todo a través de la corteza prefrontal.
En este proceso psicológico donde la inhibición neuronal y la corteza prefrontal juegan un factor importante para mantener nuestras capacidades cognitivas y de atención sostenida, el exceso de estímulos en el ambiente juega en nuestro contra, no solo porque limita al individuo de alcanzar su pleno rendimiento mental, sino también porque transmite al individuo la falsa creencia de que la hiperconexión es algo necesario. Algo llamativo es el sesgo cognitivo que padecen muchos individuos, cuando empiezan a creer que son lo que aparentan en la web, y que basan su autoconcepto en el grado de aceptación percibida, a través de estímulos virtuales en forma de likes. Es como se sucediese lo que el Dr. Steven C. Hayes describe como fusión cognitiva, en su libro “Sal de tu Mente, entra en tu Vida”.
¿Qué es la Fusión Cognitiva?
El Dr. Stevens lo explica como un fenómeno paralelo a la realidad objetiva, donde el individuo ve sesgada su capacidad para diferenciar entre la realidad objetiva y sus propios pensamientos. De manera práctica, es el proceso de inferencia que se da, cuando el sujeto cree que el contenido de sus pensamientos tiene un elevado grado de verdad y objetividad, y que, por consecuencia, siente, reacciona y actúa en función de ellos, sin detenerse para analizar el grado de coherencia que los fundamenta ni tampoco las contingencias que puedan haberse establecido entre el estímulo y las características que lo describe.
Sería como preguntarle a una persona que padece de fobia a los perros, qué es lo que piensa de ellos, y contestase que son animales peligrosos y, además, lo extendiese al conjunto de perros con independencia de su raza, aunque la probabilidad de que un perro pequeño y dócil le ataque sean mínimas, al menos que el individuo le haya propiciado una patada por el culo primero. La fusión cognitiva es, como ha podido el lector observar, el fenómeno a través del cual el sujeto llega a otorgar las características de sus propios pensamientos a un estímulo concreto, y actúa como si no existieran otras alternativas posibles. Del mismo modo, actuaría el sujeto hiperconectado, al fusionarse con el entorno virtual pasa a construir su valía de acuerdo con las recompensas que recibe del medio, de modo a que su conducta se verá afectado por ellas, así como su grado de creencia acerca de la realidad.
La Fusión Cognitiva y el Pensamiento Irracional
No obstante, centrándonos en el concepto de minimalismo psicológico, sería sensato inferir que la excesiva carga de estímulos a los que estamos expuestos diariamente, y la tendencia casi obsesiva del individuo a contestar a muchos de ellos, le predispone a padecer de fusión cognitiva, debido a que esos estímulos al acapararle gran parte de su atención, le transportan a través de sus representaciones mentales a otros lugares objetivamente distantes, pero virtualmente a un click de distancia. Sería el mismo fenómeno que subyace al hacer una videollamada a unos amigos que viven en otro país durante la cena y creer que estás cenando con ellos; o disponer de 5.000 seguidores en las redes sociales y creer que dispone de 5.000 amigos, pero en realidad lleva meses que no encuentras a nadie en persona para tomarse un café, lo aparente frente a lo objetivo.
Por contrapartida, el minimalismo psicológico trata de acaparar un conjunto limitado de situaciones, donde el sujeto persigue mantener un elevado grado de organización mental y control de sus recursos cognitivos para actuar en su entorno más inmediato, limitando el número de estímulos entrantes, así como ser más consciente acerca de los outputs que necesita generar.
La Funcionalidad de las Cosas y el Minimalismo Psicológico
De manera más didáctica diremos, que, a través del minimalismo psicológico, perseguimos detenernos en el aquí y en el ahora, en mente y cuerpo, a la vez que orientamos nuestros recursos atencionales y conductuales a aquellas actividades que están bajo control pleno del individuo, y optimizando también los recursos sobre aquellas tareas y procesos que no están bajo su control, como, por ejemplo, las decisiones que tomarán los demás.
Es como si por un fenómeno de magia el minimalismo psicológico rescatase la importancia de volver a la esencia, significado y utilidad práctica de las cosas, donde las diferencias entre un bolso de Gucci y una Copia mantendrían asimismo un 99% de similitud, debido a que comparten la misma funcionalidad para lo que fueron concebidos, almacenar objetos. El otro 1% abarcaría las apariencias y la prevalencia de las opiniones de unos pocos, que abarcaría la categorización de adjetivos bipolares con la intención de marcar la dirección a ser recorrida por las masas.
De este modo, conceptualizaríamos al minimalismo psicológico como el proceso que permitiría al individuo deshacerse del ruido, las apariencias y la inercia, para centrarse en lo que realmente es el objeto en si mismo. El proceso mental cuando es capaz de enfocarse en la funcionalidad que tiene de objeto e inhibir lo que dicen u opinan de ello, permite al individuo optimizar su procesamiento de información y tomar decisiones más acordes a la realidad constantemente cambiante.
El fenómeno resulta interesante, sobre todo, cuando analizamos en términos de múltiples perspectivas psicológicas y fundamentalistas. Si se trasladase el lector a los tiempos del estoicismo y la filosofía clásica, y atendiésemos a las frases de Séneca en su libro “La brevedad de la Vida”; encontraríamos que en uno de sus capítulos dice: “Una obra de Arte es valiosa y cara, porque algunos pocos locos han decidido pagar un precio demasiado alto por ellas”. La pregunta esencial sería:
- ¿Y usted cuánto está dispuesto a pagar por ellas?
- ¿Pagaría usted millones por un cuadro de Mona Lisa para tenerlo colgado en la pared del salón?
- ¿Pagaría usted millones por tener una moldura de madera con un trozo viejo de tela pintada para adornar la pared de su habitación?
Quizá, el formular las preguntas de manera distinta, puede que tenga su utilidad y no solo en apariencia, sino también en sus conclusiones, como ha podido usted inferirlo por sí mismo. Me preguntaría aquí a que conclusión llegaste.
El Exceso de estímulos, la conducta Egoísta y la recompensa Sexual. El Cocktail explosivo del condicionamiento clásico
Es comprensible que en la actualidad el exceso de estímulos e información dificulta la capacidad del sujeto para volver a pensar y actuar de manera racional, debido a que el avance de la tecnología y la competitividad social, casi a cualquier precio, se orienta más bien a concebir el individuo como un objeto creado para procesar información entrante (inputs) y generar respuestas (outputs), de manera similar a como lo hace un ordenador de última generación, pero con la limitación de no disponer de los recursos suficientes y memoria operativa para captar el significado de las cosas utilizando un procesamiento tan superficial, ni mucho menos para atenerse al proceso involucrado, lo que le lleva a actuar como si la cantidad fuese realmente lo más importante; y como consecuencia, estamos creando una sociedad hiperactiva a la que cada vez resulta más difícil pensar y a vivir una vida alejada de la superficialidad y la desinformación.
Podríamos trasladar esta analogía de la cantidad a muchos otros ámbitos de la vida humana, donde la superficialidad y cantidad de las cosas, parecen haberse convertido en algo sobresaliente. Obtendríamos diversos ejemplos si evaluásemos las relaciones humanas actuales, desde las establecidas dentro de las organizaciones empresariales, a las relaciones sociales e incluso a la que concierne a la vida sexual del individuo. En todos estos ámbitos encontraríamos el mismo factor común, y es que mientras haya disponibilidad continúa del estímulo, las personas serán susceptibles a orientar sus conductas hacia la cantidad y satisfacción (recompensa) que le otorga el estímulo de forma inmediata al ejecutar la acción (respuesta), sin importar lo cambiante que sea ese.
Para ejemplificar este hecho aparentemente abstracto, podríamos señalar las relaciones establecidas al utilizar, por ejemplo, las nuevas y modernas aplicaciones de citas, así como sus respectivas capacidades para producir la adicción en términos de condicionamiento clásico, utilizando un carácter excesivamente biológico para establecer relaciones entre las contingencias otorgadas. Si a un individuo se le proporciona un estímulo apetitivo, así como las herramientas para lograrlo y se le recompensa con el placer y la liberación de hormonas altamente poderosas, es poco probable que el individuo oriente su atención y recursos cognitivos a su parte racional, y se deje más bien llevarse por su instinto, lo que en último término daría lugar a las adicciones comportamentales. Como puede ver el lector, estaríamos una vez más en lo mismo, la cantidad frente a la calidad, la razón frente a la satisfacción egoísta de las partes.
En este sentido, cabe razonar acerca de si nos conviene actuar de manera cuantitativa de manera continua a lo largo del tiempo, o si nos conviene detenernos a experimentar la constancia de las cosas y a disfrutar de una mirada más profunda hacia dentro de nosotros mismos y de las relacionas que establecemos entre estímulos y respuestas, de manera cualitativa.
¿Es el minimalismo Psicológico una forma de vivir?
En este ámbito de aplicación, podríamos señalar que el minimalismo psicológico, sería el proceso de replanteamiento actitudinal, donde el individuo decide actuar a plena conciencia para seleccionar un conjunto limitado de estímulos y responder solo a unos cuantos y no a todos ellos. Por seguir el ejemplo expuesto con anterioridad, podríamos imaginar que sería el proceso por el cual el individuo en un entorno de aplicación de citas decide por iniciativa propia contestar solamente a los cinco primeros mensajes que le llegue a la caja de entrada, y destinar la mayor parte de sus recursos psicológicos al conocimiento en profundidad de alguno de estos usuarios. De este modo, podríamos decir que el individuo estaría empezando a detenerse en lo que realmente es importante, en vez de lo que aparenta ser, además de fortalecer sus capacidades de inhibición neuronal a través de la corteza frontal, al inhibir los deseos de su libido al centrarse en el proceso con mayor detenimiento.
En un contexto como ese, las personas se convierten en estímulos salientes, y lo que antes pasaba de ser un bolso de Gucci o Prada a ser lo que realmente era, un objeto de almacenaje; aquí pasaría de ser un cuerpo provido de mayor o menor grado de belleza, a ser visto como un libro abierto y que desea su atención plena y tiempo para transportarte hacia un mundo nuevo, donde la creatividad y el proceso son las variables realmente importantes y las que dictan las reglas del juego y la estructura de las cosas.
Atender y Procesar: Dos fenómenos diferentes.
Es bien sabido que las interacciones humanas entre iguales tienen una capacidad enorme para crear recuerdos y generar emociones, y que la sincronía entre ellas puede potenciar la expresión de las características individuales de las partes, a niveles nunca vistos. En este sentido, nos cabe ser honestos con nosotros mismos, y aceptar que los estímulos, aunque puedan acaparar nuestra atención en un primer momento, solamente el proceso que discurre entre las partes intervenientes es capaz de cambiar a nosotros mismos, porque solo involucrándonos en el proceso nos abrimos a cambiar nuestros patrones internos.
Sería como tomar una decisión entre comprar un producto específico (estímulo) o comprar una experiencia (un proceso); el primero vendrá con un 99% de opiniones ajenas y el consumidor sabrá de antemano donde y como lo utilizará en base a la referencia acerca de como han utilizado los demás, el segundo; dependerá en mayor medida de la apertura y curiosidad propia del sujeto, y será la propia vivencia de la experiencia la que determinará su evaluación, es decir, será el sujeto el que decidirá por si propio.
En definitiva, el minimalismo psicológico, se orienta a rescatar una perspectiva casi extinguida, en hacerse consciente del momento presente, en inhibir el ruido y cambiar el foco atencional, desde lo que aparenta ser hacia lo que en realidad es.
En términos prácticos y didácticos, diremos que, así como el cuadro de Monalisa es caro y valioso porque así lo han decidido un colectivo de locos; el minimalismo permitiría al individuo a través de su perspectiva psicológica funcional, rehuir a las opiniones formadas por unos pocos y establecer las suyas propias acerca de qué son las cosas.
Lecciones del Estoicismo y la importancia de defender las propias opiniones
Ya decía Séneca, que casi todo lo que nos rodea es opinión, por lo cual, un individuo puede creer que vive de manera libre en una democracia, pero nunca lo será en realidad, mientras no sea capaz de desprenderse de las opiniones ajenas. Aún en ese sentido, y rescatando otra de las reflexiones de unos de los esclavos más prósperos de la historia, podríamos llegar a repensar en los valores que perseguimos en la actualidad. Epícteto en su “Manual de Vida”, dijó que “aunque nunca fue un hombre libre, sus dueños le han permitido estudiar, y aunque poseían su cuerpo, jamás han podido arrebatarle el acto de pensar libremente”, y esa fue sin duda, una de sus mayores virtudes.
En definitiva, no existe libertad sin pensamiento propio, ni tampoco significado sincero en la superficialidad y apariencia de las cosas, por más atractivo que sea, el estímulo en sí casi nunca quiere transmitir la esencia de lo que realmente es, sino de lo que aparenta ser a simple vista, y lo hace cada vez que el individuo acepta una opinión ajena y renuncia a defender la suya propia, algo que podríamos denominar como el “movimiento de las masas”, debido a que el 1% piensa y el 99% toman sus conclusiones como verídicas, sin siquiera ponerlas a prueba.
La Labor Creativa y el análisis del contenido:
Como habrá comprendido el lector a lo largo de este artículo, la tarea de conceptualizar el minimalismo psicológico, exige un proceso reflexivo holístico y extenso, así como un proceso analítico donde intervienen constructos psicológicos tan importantes como la atención, procesos psicológicos como la inhibición neuronal, así como la extrema consideración del estímulo, como algo cargado de energía que busca superar el umbral sensorial del sujeto, en el intuito de acapararle la atención. No obstante, es verídico que antes de abordar cualquier tema en profundidad, es necesario entender algunas de las causas que fundamentan su desarrollo, para que seamos capaces de entender porque podría ayudarnos a vivir una vida más plena, y a cuantificar que cantidad de tiempo y recursos cognitivos desperdiciamos al desbordarnos en el exceso de información, el cambio de tarea, y también analizar las relaciones que podrían existir entre la diversidad de estímulos, el umbral sensorial de respuesta, el déficit inhibitorio y el coste que pagamos por ello, y que puede repercutir en todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida, ya sea el laboral, académico, familiar, social, sexual, entre tantas otros.
Tras realizar ese primero análisis exploratorio, nos adentraremos en un segundo artículo donde realizaremos un recorrido por algunas técnicas que pueden ser utilizadas para empezar a aplicar el minimalismo psicológico a nuestras vidas, así como analizar las variables sobre las cuales podríamos intervenir para lograr un mayor estado de bienestar, control de lo estrictamente necesario, así como abordar la importancia de destinar los recursos cognitivos a lo esencialmente relevante, con el intuito de aumentar la productividad, a la vez que se trabaja el autocontrol y la atención plena. Adelanto también, que, como cualquier otro proceso de aprendizaje, la puesta en marcha de las estrategias que aquí abordaremos serán parte del proceso a través del cual os involucraréis con la intención de medir vuestro propio cambio interno y vuestro propio rendimiento.
En definitiva, me gustaría también señalar que gran parte de los argumentos expuestos a lo largo de este artículo, son científicamente sensibles, y existe una gran cantidad de estudios que podrían avalar los temas tratados, sobre todo los que aluden a la mente, al condicionamiento clásico, a la fuerza del estímulo, cambio de tarea y también a la inhibición neuronal. Por otro lado, también es relevante considerar la labor de la Filosofía estoica, así como las aportaciones intelectuales más recientes, como la referencia al Dr. Steven C. Hayes, que a través del desarrollo de su Terapia de Aceptación y Compromiso, permite también enriquecer la perspectiva de afrontamiento de los problemas psicológicos.
El Estoicismo, el Minimalismo Psicológico y la Terapia de Aceptación y Compromiso
Para finalizar sería imprescindible reflexionar acerca de la adecuación del conocimiento humano acumulado por la filosofía, incluso en escritos de hacen 2.000 mil años, que por otro lado parecen haber sido escritos en tiempos recientes, sobre todo en lo referente a las actitudes estoicas para llevar una vida más leve, su similitud con las estrategias que serán utilizadas dentro del Minimalismo psicológico y también la ligera conexión con las ideas aportadas por la Terapia de Aceptación y Compromiso. El factor común, sería el hacerse cargo de un conocimiento específico y enriquecedor, que puede ser aplicado en los diferentes ámbitos de la vida humana, y su principal meta no se centra en cambiar al ambiente, sino cambiar a uno mismo.
Nota del autor
Por último, pido disculpas por la extensión de mis argumentos, pero que conste, que todavía me resulta difícil acercarme a ustedes de manera superficial y a defender mis argumentos con tan pocas palabras. Además, conviene decir que la práctica de lectura diaria permite optimizar tanto el lóbulo occipital a través de sus interconexiones con la retina, tálamo y corteza occipital, así como fortalecer la inhibición neuronal, permitiendo al individuo ser más fuerte ante las distracciones del medio, a potenciar su capacidad atencional y a experimentar la vida de manera más plena y profunda. Al final puede que haya más ventajas que desventajas a largo plazo.
Termino este artículo con el libro de Steven C. Hayes sobre la mesa, a medio terminar, y tengo que admitirles que tendría la boca seca, si la escrita exigiese consumir tanta saliva como el habla. Dice Steven en su libro, que el ser humano es casi irracional, pasa el día hablando de cualquier cosa y tragando de su propia saliva, pero que, sin embargo, si se le ofrece un vaso lleno de esa sustancia, dirá que es la cosa más asquerosa que jamás le han ofrecido. Esto es tan solo un ejemplo más, acerca de lo que algo aparenta ser y lo que realmente es, el paso intermedio son tus pensamientos intentando convencerte de que ellos son hechos reales y eso por si solo te genera un elevado grado de malestar, quizá tengamos mucho trabajo por delante.
19.1.2025, 08:17:00
St. Anton im Montafon, Vorarlberg, Austria.
Deivid Araujo
Referencias:
https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%A9neca

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